Calima

Durante el primer milenio antes de nuestra era, en el valle de los ríos Calima y Dagua, tributarios del Océano Pacífico, grupos de agricultores sedentarios y excelentes ceramistas protagonizaron un largo proceso de desarrollo conocido como Ilama.

Luego las poblaciones se expandieron, labrando en el paisaje de colinas y valles aterrazamientos para sus viviendas, eras para cultivo y canales de drenaje. Este período Yotoco (s. II a.C. a XI d.C.) produjo espléndidas piezas de oro en Calima: vistosos atuendos que subrayaban el prestigio de quienes los usaban, acompañándolos luego en sus tumbas; representaciones de una fauna variada y de hombres con atributos animales, unión del mundo real y el mítico; alfileres y poporos para el consumo ritual de la hoja sagrada de coca.

Hacia el siglo X d.C., la zona fue ocupada por el grupo Sonso, cuyos guerreros engalanados con cascos y pectorales de oro cobrizo habrían de enfrentar a los españoles en 1530.